Ladrones del gozo

Texto bíblico: Filipenses 3:17–21

En el año 2005 tuvimos la desgracia de que los ladrones nos visitaran cinco veces. En cada oportunidad ingresaban a un lugar de la casa y se llevaban algo. El día preferido por los ladrones era cuando teníamos actividades en la iglesia. En ese tiempo tuvimos que orar para que la visita de los ladrones no pudiera quitarnos el gozo de servir a Dios.

Muchos pueden ser los ladrones que intentan robar el gozo. Pero los más temibles están dentro de nosotros. Tomando como ejemplo la personificación que Pablo hace del vientre (Filipenses 3: 18) señalaré algunas áreas de nuestro ser que actúan como ladrones del gozo. Veamos cuales son estos ladrones del gozo y cómo podemos someterlos.

Ladrón del gozo #1
El corazón (Filipenses 2:2-4, 4:2, 7)

Pablo afirma que su gozo no puede completarse por la pelea que hay entre los hermanos de la iglesia. La pelea más notable se da entre Evodia y Síntique. Las emociones, frutos del corazón, tienen a estas siervas de Dios divididas. Es así que los corazones resentidos roban el gozo al apóstol. Lamentablemente, la iglesia que debía ser un lugar de reposo se convirtió en un lugar de conflicto.

¿Cómo se somete a este ladrón para que no robe el gozo? La Escritura presenta dos acciones: La renuncia al derecho (Filipenses 2:3); y La contemplación de Cristo (Filipenses 2:5-11).

Ladrón del gozo #2
La mente (Filipenses 4:8)

La mente no es señalada en forma negativa. Pero si se explica que debe estar orientada en dirección correcta para mantener el gozo. En el capítulo 4, donde el apóstol trata la pelea entre Evodia y Síntique, recomienda a la iglesia a que se concentre en pensar en todo lo que es bueno.

Esto mismo hace Pablo en Filipenses 1:6-7. Él está preso, algunos predican por contienda, las compañeras de ministerio en Filipo se están peleando, sin embargo el apóstol declara. “… el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará” y agrega: “es justo que yo sienta esto de todos vosotros, porque os tengo en el corazón”. Es decir, prefiere pensar positivamente porque los ama. Por tanto, para que la mente no robe el gozo se la debe someter orientando los pensamientos a lo bueno y positivo.

Ladrón del gozo #3
El vientre (Filipenses 3:18-19)

El vientre representa las ambiciones personales, las pasiones. Cuando alguien se deja guiar por las pasiones nunca tiene suficiente para sentir gozo. El vientre se centra en todo lo que puede alcanzar en esta vida. Y el ser humano creado para estar en comunión con el Eterno no puede sostener el gozo con lo temporal.

El vientre se somete de dos maneras:

  1. La oración con acción de gracias (Filipenses 4:6).
  2. El contentamiento (Filipenses 4:11-12). El contentamiento abre nuestra vida a recibir la fortaleza que da Cristo (Filipenses 4:13).

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