En presencia del resucitado

Texto bíblico: Lucas 24:13-36

La resurrección de Cristo marca la gran diferencia entre las religiones creadas por el hombre y la establecida por Dios. En todas las religiones encontramos que el evento natural de la muerte se cumple en el fundador. Sin embargo esto no sucede en el cristianismo. Jesús se levantó de entre los muertos. Su tumba permanece vacía.

La resurrección de Cristo comunica a la humanidad sus enseñanzas son verdaderas. Pero también plantea a sus seguidores el desafío de tener una relación personal con él. La resurrección es un llamado a una vida de comunión con el Salvador. La resurrección obliga tener una vida en su presencia. Y aquí el punto de conflicto: ¿Cómo hacer para permanecer en su presencia en un tiempo de tanto apresuramiento, de tanta distracción? Un análisis al capítulo 24 de Lucas revela que hay algunas decisiones que tomar para permanecer en la presencia de Cristo. Veamos estas decisiones.

Decisión #1
Centrar los pensamientos en Cristo (Lucas 24:13-17)

La pregunta de Jesús ¿Qué pláticas son estas…? No debe interpretarse como el deseo de saber que hablan, sino como la búsqueda de oportunidad para brindarles consuelo. ¡Cuánta esperanza encontramos en esta pregunta! Jesús sabe que Cleofas y su amigo están equivocados al no aceptar la noticia de la resurrección y permanecer tristes, cuando en realidad deberían estar festejando. De todas maneras decide consolarlos. Puesto que Cleofas y su amigo solo pueden pensar en Cristo él viene en su ayuda.

En tiempos de tanto apresuramiento no siempre tendremos las horas para estar a solas con el Señor, de ahí la necesidad que nos ocupemos de que Cristo sea el centro de nuestros pensamientos. Para esto será de mucha ayuda rodease de personas que compartan la fe. Incluso acercarse a quienes tienen un nivel crecimiento espiritual mayor.

Decisión #2
Permitir la confrontación (Lucas 24:25-27)

Las palabras de Jesús a Cleofas y su amigo son extremadamente duras. Les dice: — ¡Qué necios son! Les cuesta tanto creer todo lo que los profetas escribieron en las Escrituras. La reacción de Cleofas antes esas palabras de reprensión son la clave para permanecer en la presencia de Cristo, simplemente se callaron y escucharon.

Hoy más que nunca en la historia de la Iglesia nos encontramos con el síndrome de 1 Corintios 3.2: Creyentes que no crecen espiritualmente “Os di a beber leche, no alimento sólido, porque aún no erais capaces; ni sois capaces todavía” (1 Corintios 3:2). No son capaces de escuchar una palabra de corrección. Quieren escuchar palabras bonitas y no que se les confronten con el pecado.

Por el contrario, Cleofas y su compañero permitieron la confrontación y gracias a eso experimentaron la presencia del Cristo resucitado.

Decisión # 3
Responder a la revelación (Lucas 24:33-36)

Al momento que Cristo parte el pan un velo se corre de los ojos de los discípulos. Reconocen que Jesús está con ellos. Entonces entienden porque su corazón latía con fuerzas cuando compartían las Escrituras. Al momento que Jesús desaparece, enseguida, Cleofas y su compañero deciden volver a Jerusalén a contar que Jesús está vivo. Y al llegar otra vez se encuentran con Jesús.

Cada vez que Dios nos revela algo es necesario actuar. Así, si es algo sobre nuestros errores o alguna tarea que hacer. Siempre es necesario responder a lo que dice.

Preguntas de aplicación:

  1. ¿Qué harás para centrar tus pensamientos en Cristo?
  2. ¿Cómo puedes saber que estás creciendo espiritualmente?
  3. ¿Qué harás para evitar el síndrome de 1 Corintios 3:2?
  4. ¿Qué te reveló Dios y aun no has respondido?

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