Recibir la Palabra

Recibir la Palabra

Génesis 28.10-15, 31:3, 32:24-29

Cuando aún estaba en el vientre de su madre, Jacob ya recibió la promesa de que él sería quien heredaría la primogenitura y por ende la bendición de su abuelo Abraham. Sin embargo, vivió como el hijo de un hombre con promesas de Dios, pero no como el hombre de la promesa. Cuando llega el tiempo en que su padre debe pasar la bendición de la primogenitura, Jacob se apresura a tomar su lugar como el heredero de la promesa a Abraham.

Lo lamentable es que en su apresuramiento Jacob usa el arma más común a su estilo de vida, el engaño. Puesto que no es un hombre de Dios, pues aún no tiene comunión con el Dios de la promesa, sigue el consejo de su madre para obtener la primogenitura a través de la mentira. Para ocupar su lugar en los planes de Dios utiliza un arma común en él, el engaño. A partir del engaño y las consecuencias propias de hacer mal las cosas inicia un proceso difícil en el que terminará siendo el hombre de Dios para bendecir a las naciones.

El proceso por el cual Jacob se transforma en el hombre de la promesa presenta algunas razones por las cuales es determinante recibir palabra de Dios continuamente en nuestra vida. Veamos estas razones.

Razón #1

La palabra de Dios  proveerá seguridad en medio de las crisis. (Génesis 28:10-15)

Buscar la bendición mediante un engaño le llevó a experimentar una gran crisis a Jacob. Luego de vivir una vida cómoda al amparo del cariño de su madre y la riqueza de su padre, tuvo que huir por su vida. Entonces se encuentra solo, en pobreza y desesperación. Es en ese momento que recibe una palabra de Dios que le confirma la promesa de Abraham e Isaac ahora serán de él.

Al escuchar la palabra de Dios la soledad termina. Entiende que Dios está con él y mediante un pacto logra la consagración que nunca tuvo. Todo a consecuencia de escuchar la palabra de Dios.

Debemos entender que en nuestro camino hacia los propósitos divinos siempre enfrentaremos situaciones difíciles. La capacidad de salir de las crisis no tiene que ver con nuestra fortaleza ni con cuanto Dios suavice la prueba, sino en recibir una palabra de Dios para nuestras vidas.

 

Razón # 2

La palabra de Dios  recordará el propósito divino en la abundancia (Génesis 31:3)

Luego de la crisis superada por una palabra de Dios viene el tiempo de abundancia. Dios prospera a Jacob conforme lo prometido. Es entonces donde necesita nuevamente una palabra de Dios. Dios le habla y le recuerda que  el propósito de la abundancia era entregarle la tierra prometida a Abraham. Así también, que la protección estará sobre él siempre y cuando esté donde Dios le quiere.

Recibir esa palabra de Dios devuelve a Jacob al camino de la obediencia. Era más fácil para él quedarse en donde era prosperado, pero entonces no sería el hombre de Dios para bendecir a las familias e la tierra.

Dios cumplirá en tu vida todo lo que te prometió, pero necesitas estar en el lugar de tu propósito. Para eso necesitas escuchar la palabra de Dios que te sostenga en la plenitud de los planes divinos.

Razón # 3

La palabra de Dios producirá la transformación necesaria para cumplir el propósito divino (Génesis 32:24-29)

Jacob ya es un hombre de Dios. Esto es evidente en la forma en que Dios se relaciona con él. Así también, en la forma que Dios bendice todo lo que toca Jacob. Sin embargo, todavía no tiene carácter suficiente para vivir en la plenitud de su llamado. De a ratos Jacob tiene fe en que Dios le protegerá de su hermano, y de a ratos la fe desaparece y vuelve a utilizar artimañas. Esta es la razón por la cual divide su campamento y manda a sus mujeres e hijos primero. Por si acaso Dios no lo defiende el podrá escapar mientras pierde algún campamento.

Es en ese momento que Jehová vuelve a tratar con el hombre de la promesa. En una batalla espiritual que dura toda la noche Jacob recibe una palabra que cambiará para siempre su vida: Ya no te llamarás Jacob (engañador), le dijo Dios, sino Israel (Príncipe de Jehová) y luego lo bendijo.

Nuestro nombre e historia pasada puede ser tan terrible o más que la del engañador Jacob, pero cuando recibimos una palabra de Dios todo cambia. Debemos emprender una lucha espiritual intensa hasta que Dios cambie nuestro nombre y nos bendiga.

Aplicación:

  1. ¿Qué situaciones estás pasando que te llevan a cambiar la forma de vida?
  2. ¿cuál es el lugar de tu llamado para este tiempo?
  3. ¿Qué debe cambiar Dios en tu vida?
  4. ¿Qué harás para recibir una palabra de Dios?

 

 

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