Transformado para alcanzar las promesas

Transformado para alcanzar las promesas

Génesis 31:36-41,   32:24-26 

 

Jacob es un personaje del que se pueden tomar ejemplos positivos y negativos. Poseedor de promesas muy poderosas desde el vientre de su madre, actuó  erróneamente para asegurar lo que era suyo por derecho divino. Sin embargo, luego de tener un encuentro con Dios cambió radicalmente y se convirtió en un varón digno de heredar las promesas del patriarca Abraham.

Luego del encuentro con Dios, Jacob redobla esfuerzos para consolidar lo que Dios le prometió. Ese esfuerzo  lo lleva a ser un hombre rico, poderoso y finalmente el padre de la nación judía. Quien  fuera antes un engañador, abandonado a su suerte por sus errores, supera todos los obstáculos hasta vivir en la plenitud de los planes divinos. Lo motivador de este cambio de rumbo es que es el resultado del encuentro con Dios en Betel. En Betel Jacob adquiere rasgos que le hacen posible el esfuerzo necesario para alcanzar las promesas de Dios.

Necesitamos al igual que Jacob, encuentros con Dios que produzcan cambios en nuestra vida.  Debemos pedir a Dios que los rasgos que adquirió el patriarca en Betel sean una realidad en nosotros.

Consideremos los rasgos necesarios para esforzarnos de tal manera que alcancemos las promesas de Dios.

Rasgo #1

La perseverancia (Génesis 32:26, 31:41)

La perseverancia, como rasgo distintivo que permite el esfuerzo necesario para alcanzar las promesas, es manifiesta en tres experiencias que le toca enfrentar Jacob. En el pago de la dote por su esposa, en los cambios de salario y en la  noche de la bendición en Peniel. De manera perseverante Jacob enfrenta cada circunstancia y en todas obtiene la victoria.

En el pago de la dote, su suegro le hace trabajar siete años por su futura esposa para luego argumentarle que no podía darle la hija menor. Entonces Jacob vuelve a trabajar siete años más para poder casarse con su amada. Luego de eso trabaja por un salario pero su suegro una y otra vez rompe el acuerdo para aprovecharse de él, sin embargo, de manera perseverante Jacob sigue trabajando hasta alcanzar la prosperidad por Dios prometida. En la experiencia de Peniel, Jacob pelea incansablemente hasta que recibe la bendición.

Rasgo #2

La estabilidad emocional (Génesis 32:25)

Cuando Jacob llega a Peniel está consciente que necesita la bendición de Dios para pasar al otro nivel en el camino a la plenitud de las promesas de Dios. Por años llevó la afrenta de ser el engañador y necesitaba dejar atrás esa maldición reflejada en su nombre, Jacob significa engañador. Ahora bien, para lograr terminar con la afrenta tiene una lucha con aquel que tiene el poder para cambiar su historia. Pero esta lucha no es  fácil, el ángel se niega a bendecirlo al punto de herirlo a la altura del muslo. Es ahí donde es evidente la estabilidad emocional, el ángel lo lastima y Jacob sigue pidiendo la bendición.

En muchas ocasiones reaccionamos mal ante las dificultades y pagamos caro la falta de estabilidad emocional. Es necesario buscar en Dios el cambio en esta área de nuestra vida.

Rasgo #3

Reconocer que el secreto está en  pasar tiempo en la presencia de Dios.  (Génesis 32:24)

La ciencia y la sociedad nos han proveído de maquinarias e instrumentos que nos dan lo que queremos sin el mínimo esfuerzo. Colocamos unas monedas en la máquina de gaseosa y en unos segundos recibimos lo que queremos. Colocamos la comida congelada en el microondas y en un par de minutos está lista para comer. El problema de esto es que queremos obtener con la misma facilidad las bendiciones de Dios.

Lo cierto es que lo que no nos cuesta esfuerzo o es fácil de obtener por lo general no lo valoramos. Si queremos la presencia de Dios debemos esforzarnos por obtenerla, eso requiere tiempo, dedicación, estudio de la palabra, adoración, consagración a Dios.

Jacob aprendió a reconocer su debilidad delante de Dios y reconoció que al pasar tiempo con su creador recibiría las promesas divinas.

Aplicación:

  1. ¿Qué tiempo estas dedicando a estar en la presencia de Dios?
  2. ¿Cómo puedes reconocer si te falta estabilidad emocional? ¿Alguien en tu entorno puede confrontarte ante tus problemas de carácter? ¿Quién es?
  3. ¿En qué área de tu vida necesitas practicar la perseverancia?

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