La tarea misionera

La tarea misionera

Romanos 10

En una reunión de pastores, mientras un misionero presentaba su proyecto al mundo árabe, un colega me dijo –Si tanto quiere evangelizar a musulmanes  porque no se va a Ciudad del Este. Lo miré fijamente y no pude creer lo insensato de su comentario. Pensé en decirle muchas cosas pero como el misionero seguía con su exposición no tuve la oportunidad de hacerlo.

El presente estudio puede ser la respuesta para personas que piensan como ese colega mío. Muchas son las necesidades que tenemos en nuestro medio, pero ninguna de ellas nos excusa del compromiso de participar de la tarea misionera. Considerando la exposición del apóstol Pablo sobre la salvación, consideremos algunas razones por la que nos corresponde participar de la tarea misionera.

Razón # 1

La condicionante para la salvación, (Romanos 10:8-13)

A causa de la condenación que trae el pecado (Romanos 3:23, 6:23) toda la humanidad necesita la salvación que Dios ofrece. La salvación tiene una condicionante, esta es de pactar  con Dios en que Jesús sea el Señor, creyendo en que Dios le resucitó. Confesar, homologlo en griego, significa estar de acuerdo, pactar. La promesa es que aquel que apele (invoque) a Cristo en relación a su pecado será perdonado (Romanos 10:13)

De ahí la responsabilidad de misionar. Mientras más personas sepan de la promesa de perdón mayor cantidad podrá salvarse.

 

Razón # 2

La falta de oportunidad (Romanos 10:14–15)

Las preguntas del apóstol hacen evidente la necesidad de involucrarse en la tarea misionera. Más de mil millones de personas en el mundo aún no escucharon el mensaje de salvación. Por tanto están imposibilitados de invocar a Cristo.

Damos gracias a Dios por la oportunidad que tenemos de adorar y predicar a Cristo libremente en nuestro país. Es una bendición tener una iglesia cerca de nuestra casa. Sin embargo, esta libertad se transforma en una responsabilidad ante los millones que no tiene la misma oportunidad.

Razón # 3

La identificación con el Padre (Romanos 10:1)

Nadie tiene mayor interés en la salvación de la humanidad que Dios. El envío a su hijo al mundo para salvarlo (Juan 3:16). Cuando nos ocupamos de la tarea misionera nos identificamos con Dios Padre. Así como Jesús siendo niño entendió que en los negocios de su padre le era necesario estar (Lucas 2:49), también nosotros debemos ocuparnos de los negocios de nuestro padre, la salvación de la humanidad.

 

PREGUNTAS DE APLICACIÓN

  1. ¿Te parece que tu compromiso hacia las misiones fue suficiente en este último año?
  2. ¿Cómo te sumarás a la tarea misionera?
  3. ¿Cómo puedes sumarte a la tarea evangelística?
  4. Como GPO tomen un tiempo para orar por los misioneros paraguayos y por la plantación de iglesias en España, Marruecos, Egipto, China y Mozambique.

 

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