Estorbos

Texto bíblico: Efesios 3:8-21

En el estudio anterior escribí: “seguir la acción de Dios puede ser más sencillo de lo que parece”, con esto no quise decir que fuera sin problemas. Servir a Cristo implica un gran desafío.

Pero tengo problemas con el mensaje pesimista sobre las vicisitudes que se experimentan al servir a Dios. Cuando recién ingresé a la iglesia me dijeron, ahora vas a tener tentaciones y pruebas.

¡Siempre tuve tentaciones y pruebas!. La buena noticia es que ahora tengo la ayuda de Dios para enfrentarlas.
Existe un punto de equilibrio entre los que anuncian dificultades por servir a Dios y los que niegan los problemas para los que son de Cristo. La iglesia tiene todo el poder de Dios a su disposición, sin embargo, no se pueden negar los estorbos. El que se disponga a seguir la acción de Dios tendrá que usar el poder espiritual para sobreponerse a los estorbos que se le presentarán. Veamos los estorbos para seguir la acción de Dios.

Estorbo #1
Los espíritus malignos (Efesios 3:10)

Lo que el texto llama “la multiforme sabiduría de Dios” es el plan revelado en los capítulos 1 y 2 de Efesios. El plan consiste en bendecir de igual manera a judíos y gentiles por medio de la muerte de Cristo. Evidentemente los seres espirituales no quieren que disfrutemos de las bendiciones, por tanto estorban. Es ahí que la iglesia necesita oponerse a los seres espirituales (cf. Efesios 6: 12, 1 Tesalonicenses 2: 18).

Estorbo #2
Los pensamientos sin fe (Efesios 3:20-21)

Es necesario entender que Dios nos concedió todo el poder espiritual. El poder es nuestro y Dios espera que le creamos a él y actuemos conforme a nuestra identidad. El texto dice: “…poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”. Es decir, la medida de la acción de Dios es el poder que ya está en nosotros. Es la iglesia que debe dejar fluir el poder. El estorbo está en que limitamos el poder de Dios conforme a nuestros pensamientos.

Estorbo #3
La independencia de Dios (Efesios 3:16-19)

El creyente vive dos realidades, la humana y la espiritual. Estamos en este mundo, pero no pertenecemos a este mundo. Caminamos en medio de la gente pero la Biblia dice que estamos sentados en el trono (Efesios 2: 6). Enfrentamos dificultades pero tenemos a nuestra disposición armas espirituales muy poderosas (2 Corintios 10: 4 – 5). El problema es que se hace difícil creer la realidad espiritual cuando estamos en la realidad humana. Dios solucionó el problema de las dos realidades fortaleciendo el hombre interior por el Espíritu Santo. Lo que estorba que podamos vivir en la realidad espiritual es la independencia de Dios. Sencillamente no pasamos tiempo fortaleciendo nuestro hombre interior con el Espíritu Santo.

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